
Bosé, muestra el sombrero y un poncho peruano obsequiado por el presidente de la Comunidad Campesina de Catacaos, esto ocurrido en la ciudad capital - Lima en abril del 2008.

Ante la presencia de la influenza norteamericana o también conocida como gripe porcina que ya ha cobrado más de 150 vidas en México y Estados Unidos, extendiéndose también a Europa y Asia, la Dirección Regional de Salud de Piura como medida de prevención, realizará a partir de hoy una intervención de los pasajeros en el aeropuerto internacional Guillermo Concha Iberico, así como a los puertos marítimos de Paita y Sechura, a fin de detectar casos sospechosos de la temible gripe porcina.Así lo dio a conocer ayer el director regional de Salud, Dr. Gino Cornejo, quien explicó que esta labor estará a cargo del personal médico y asistencial del CLAS Castilla, el cual hoy mismo será capacitado para que pueda abordar los aviones con vuelo internacional y hacer una verificación de los pasajeros que presentan la sintomatología. Agregó que actualmente sí se cuenta con el material logístico para ese trabajo como mascarillas y guantes, además de reactivo para 50 personas.“ Los pasajeros que tengan la sintomatología se les va a tomar pruebas rápidas para saber si tienen el virus y también se notificará a los que no presenten síntomas para que en los siguientes 10 días que es el periodo de incubación del virus, estén atentos a cualquier síntoma”, precisóGino Cornejo indicó que otra de las medidas ha sido incorporar al equipo de vigilancia epidemiológica, al médico especialista en influenza, Dr. Víctor Ocaña, quien labora actualmente en el Centro de Salud de Pachitea.Asimismo, indicó que los centros de salud de Consuelo de Velasco y Los Algarrobos han sido acondicionados para acoger los casos sospechosos de gripe porcina. Igual en Paita y Sechura.
Según una crónica de Leguía y Martínez (1914), “Nada se sabe positivamente acerca del origen de la industria de sombreros cataqueños... Fue un sacerdote quien enseñó a los indios en la época del coloniaje. Puede decirse que en ella ocupa la totalidad de la población de Catacaos, que alcanza inclusive los campos y caseríos a casi 50,000 habitantes, Hombres, mujeres, niños y ancianos, cuando no están ocupados en la agricultura, todos tejen sombreros por todas partes”. La gran variedad de artesanía peruana se debe entonces a estilos y raíces propias de la comunidad de Catacaos y a la gran inventiva y habilidad que desde siempre ha cultivado el artesano peruano. El bajo nivel de subsistencia ha hecho que los artesanos mejoren sus habilidades innatas acompañadas de técnicas rudimentarias; pero aún así, las artesanas de Catacaos vienen modernizando sus sombreros en armonía con la moda contemporánea, reunidos en el Consorcio de Artesanos de Paja Toquilla de Piura, convirtiéndose básicamente en una oportunidad para las mujeres que realizan actividades en la artesanía de sombreros, provenientes de los poblados del Bajo Piura, como La Unión y Sechura. Además de buscar originalidad en los diseños, buscan afianzar el concepto de artesanía por el "hecho a mano o industria manual" que combina calidad en el producto con valor utilitario. Por su forma, el sombrero es de dos clases: Tarro (cilíndrico como algunos propiamente lo llaman) y cuadrado. El primero tiene la altura de la copa, mayor que la latitud del ala ó falda; el segundo tiene ambas medidas exactamente iguales. Por la calidad, hay tres clases de sombreros: de partida, entrefino y fino. Se da la primera denominación a los sombreros que siendo de calidad inferior, se expenden en conjunto, a la gruesa o en grande Paita y las costas del Perú están inundadas de paja toquilla, y por eso los sombreros que se hacen en Catacaos son baratos y pueden adquirirse en variados precios dependiendo del tamaño y la calidad, y son mínimo, medio y máximo: el primero fluctúa entre un sol y medio y tres soles, el segundo, entre cuatro y quince, y el tercero entre dieciséis y veinticinco. Decimos fluctuaba, porque con motivo de la inmensa demanda que últimamente ha tenido el sombrero en los mercados de Europa y Estados Unidos, ese precio máximo varía entre 40 y 50 soles.
A 5 Km. de la ciudad de Piura, siguiendo el camino a Sechura, pasando por Catacaos, se encuentra el humilde caserío de Simbila, con sus casas hechas de troncos de algarrobo, desparramadas sin orden sobre la arena. A pocos metros de la pista comienza el caserío, rodeado de hatos de cabras y de burros. Por todas partes aparecen los pequeños montículos de arena, en cuyos cráteres abiertos se amontonan trozos de vieja cerámica y cenizas. Estos son los hornos rudimentarios de los famosos olleros de Simbila, que practican su peculiar alfarería desde tiempos inmemoriales. La típica olla de barro para el hervido de la chicha, las grandes tinajas, jarras, sartenes, cacerolas, peroles, el "aguatero" y el "muco" (típicos recipientes para el transporte y la conservación de agua), el cantarito, tubos para regadío, etc., son los productos peculiares de los olleros de Simbila. Para fabricarlos emplean técnicas antiguas, heredadas de padres a hijos. Todo el pequeño poblado se dedica a este trabajo. Los accesorios utilizados por el alfarero comprenden una paleta de madera de algarrobo de 15 cm. de largo, fabricada en Catacaos, y un pedazo de piedra, de 8 a 12 cm. de diámetro, que procede de los cerros más cercanos al caserío. Los alfareros de Simbila suelen emplear un tipo de sello llamado "labradora", de forma ovalada, y que contiene peculiares figuras o conformaciones, ya sea un ramo de flores o un círculo, por ejemplo. Algunos objetos llevan decoraciones geométricas hechas por medio de una pequeña astilla de madera o un gancho de metal, de esos que usan las mujeres para sostener el cabello. Después del secado, juntan las piezas con una solución amarilla de limonita (oxido de fierro) que procede de yacimientos de los alrededores de Paita, Tablazo, Bayovar, etc. Le llaman "lustre almadre", y se utiliza para cubrir las manchas ocasionadas por la cocción. Durante el horneado, el "lustre almadre" adquiere ese color rojo uniforme que es característico de la alfarería de Simbila.