martes, 28 de abril de 2009

Sombreros de paja

Según una crónica de Leguía y Martínez (1914), “Nada se sabe positivamente acerca del origen de la industria de sombreros cataqueños... Fue un sacerdote quien enseñó a los indios en la época del coloniaje. Puede decirse que en ella ocupa la totalidad de la población de Catacaos, que alcanza inclusive los campos y caseríos a casi 50,000 habitantes, Hombres, mujeres, niños y ancianos, cuando no están ocupados en la agricultura, todos tejen sombreros por todas partes”. La gran variedad de artesanía peruana se debe entonces a estilos y raíces propias de la comunidad de Catacaos y a la gran inventiva y habilidad que desde siempre ha cultivado el artesano peruano. El bajo nivel de subsistencia ha hecho que los artesanos mejoren sus habilidades innatas acompañadas de técnicas rudimentarias; pero aún así, las artesanas de Catacaos vienen modernizando sus sombreros en armonía con la moda contemporánea, reunidos en el Consorcio de Artesanos de Paja Toquilla de Piura, convirtiéndose básicamente en una oportunidad para las mujeres que realizan actividades en la artesanía de sombreros, provenientes de los poblados del Bajo Piura, como La Unión y Sechura. Además de buscar originalidad en los diseños, buscan afianzar el concepto de artesanía por el "hecho a mano o industria manual" que combina calidad en el producto con valor utilitario. Por su forma, el sombrero es de dos clases: Tarro (cilíndrico como algunos propiamente lo llaman) y cuadrado. El primero tiene la altura de la copa, mayor que la latitud del ala ó falda; el segundo tiene ambas medidas exactamente iguales. Por la calidad, hay tres clases de sombreros: de partida, entrefino y fino. Se da la primera denominación a los sombreros que siendo de calidad inferior, se expenden en conjunto, a la gruesa o en grande Paita y las costas del Perú están inundadas de paja toquilla, y por eso los sombreros que se hacen en Catacaos son baratos y pueden adquirirse en variados precios dependiendo del tamaño y la calidad, y son mínimo, medio y máximo: el primero fluctúa entre un sol y medio y tres soles, el segundo, entre cuatro y quince, y el tercero entre dieciséis y veinticinco. Decimos fluctuaba, porque con motivo de la inmensa demanda que últimamente ha tenido el sombrero en los mercados de Europa y Estados Unidos, ese precio máximo varía entre 40 y 50 soles.
Fuente: catacaos.gob.pe